Tratamientos psicológicos en la infancia y adolescencia

28-10-2019

En España, la Estrategia Nacional de Salud Mental favorece las acciones dirigidas a la prevención de la enfermedad mental en la infancia y adolescencia. Para contribuir a la consecución de este objetivo, la psicología dispone de una amplia variedad de estrategias y procedimientos terapéuticos para los problemas infanto-juveniles.

El gran número de técnicas de intervención disponibles no justifica la aplicación de cualquiera de ellas, sino que debemos elegir el tratamiento que mayor evidencia haya demostrado. Ofrecer atención psicológica a niños y adolescentes no es, por tanto, suficiente; es necesario proporcionar el mejor tratamiento, aquél cuya base experimental pueda garantizar su eficacia. 

 

Se han establecido unos criterios de clasificación que facilitan y permiten al terapeuta la elección de la técnica más adecuada para cada trastorno resultando la terapia cognitivo-conductual, (TCC) la que predomina como intervención de eficacia probada para los trastornos infanto-juveniles más comunes, destacando por ello como tratamiento de elección.

 

Existen numerosos ejemplos de programas específicos de intervención basados en TCC:   

  • Programa Action, desarrollado por el profesor Stark para la depresión infanto juvenil, el más recomendable con un nivel de eficacia medio-alto. Incluye entre sus componentes aprendizaje de habilidades de afrontamiento, resolución de problemas, establecimiento de expectativas realistas y restructuración cognitiva.
  • El programa Adolescent Coping with Depression Course de los profesores Clarke, Lewinsohn y Hops de Oregon donde destacan técnicas de resolución de problemas, habilidades sociales y de comunicación, relajación, actividades agradables, y reestructuración cognitiva.
  • Para problemas de ansiedad y fobia social, el programa Cognitive Behavioral Group Therapy for Adolescents, desarrollado por el grupo de investigación liderado por la profesora Albano de la Universidad de Columbia compuesto por una fase educativa, reestructuración cognitiva, entrenamiento en habilidades sociales, exposición, entrenamiento en solución de problemas y prevención de recaídas.
  • Para las fobias específicas, han probado una elevada eficacia el modelado participante, la desensibilización sistemática en vivo y la práctica reforzada.
  • Los programas de tratamiento Coping Cat, desarrollado por el profesor Kendall de la Temple University de Filadelfia, y FRIENDS de la profesora Barrett de la Universidad de Queensland en Australia, que incorpora además trabajo con las familias, son las intervenciones recomendadas para la ansiedad por separación y ansiedad generalizada. Ambos programas han sido adaptados en diversos países y cuentan con numerosos estudios que avalan su eficacia.
  • Para la eneuresis nocturna el método de la alarma y entrenamiento en cama seca es el tratamiento de elección y cuentan con numerosos estudios controlados metodológicamente que apoyan su eficacia.

En comparación con los tratamientos psicológicos, los farmacológicos han demostrado menor eficacia para los trastornos infanto-juveniles. Además de los estudios que experimentalmente señalan la terapia psicológica como tratamiento de elección, determinados organismos como el NICE, la recomiendan especialmente para problemas de niños y adolescentes frente a la terapia farmacológica.

 

En definitiva, podemos enfrentarnos a los problemas que surgen en estas etapas de la vida con un bagaje de conocimientos fundados en la investigación sólida y que continúa precisando los elementos que pueden ayudar a su mejora.