La importancia de las tareas encomendadas por la Psicóloga: Los Autorregistros

01-04-2019

Una de las herramientas que los psicólogos trabajamos en consulta tiene que ver con los registros que pedimos a los pacientes que realicen a lo largo de la semana (autorregistros).

 

Si bien esta tarea puede resultar a veces tediosa nos va a permitir dar sentido al proceso terapéutico en tanto en cuanto la persona vaya notando cambios en sus comportamientos.

 

Cuando hablamos de registrar estamos hablando primero de observar aquello que queremos que aumente o disminuya, posteriormente anotar cuantas veces ocurre a lo largo del día o de la semana, y finalmente analizar y trabajar con aquello que ha ocurrido.

 

Esto quiere decir que cuando llevamos a cabo un registro nos estamos haciendo conscientes de nuestras conductas o nuestros pensamientos, estamos dejando de actuar de modo impulsivo, apagando en ocasiones el piloto automático con el que funcionamos a lo largo del día.

 

Los autorregistros son una herramienta muy flexible que podemos utilizar de manera muy amplia en diferenes situaciones y con diferentes objetivos, ya que van a variar en función de la conducta o pensamiento objetivo que queramos evaluar y los parámetros elegidos para medirla. Se emplea sobre todo en los siguientes casos:

  • Podemos utilizar autorregistros cuando estemos tratando de eliminar un hábito o conducta negativa, ya que nos va a permitir saber cuándo se produce ese hábito o conducta, qué es lo que lo dispara, el nivel de malestar que se produce y las consecuencias que ha tenido en cada ocasión.
  • Otro momento para utilizar autorregistros va a ser en los momentos en los que estemos trabajando la reestructuración de pensamientos. Sobre todo, hablamos de pensamientos negativos recurrentes y normalmente totalmente injustificados que alteran nuestra percepción de la realidad. El objetivo será detectarlos, ver que emoción está asociada con ellos, que conducta llevamos a cabo, ver si se trata de un error o distorsión cognitiva, y a partir de ahí, generar pensamientos alternativos.
  • Otro de los autorregistros más importantes que se realizan en terapia tiene el objetivo de fijarnos en lo positivo de nuestro día a día. Llevar un diario de lo bueno que sucede a nuestro alrededor nos va a permitir fijar el foco de atención en emociones agradables que a veces pasan desapercibidas en nuestras vidas o que asumimos como normales. Este ejercicio de atención nos ayuda a estar más positivos, que nuestro estado de ánimo aumente.

Si atribuimos al azar o a causas externas a nosotros, el hecho de sentirse bien o mal, nos convertiremos en sujetos pasivos que simplemente ven pasar la vida delante de sus ojos, y en cuya vida solo reinará la sorpresa, y la improvisación como formas de actuar y sentir. Si registramos lo que sucede, lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos al respecto estaremos entendiendo nuestro modo automático de actuar o sentir y podremos tomar control de la situación y, lo más importante, de nuestro comportamiento y emociones.

 

 

Al realizar el autorregistro podremos analizar de qué situación inicial partimos, qué nos pasa por la cabeza ante esa situación, qué sentimientos nos provoca ese pensamiento y cuál es la consecuencia (o conducta) que aparece después de ese sentir/pensar. A raíz de esto podremos tomar medidas

 

En definitiva, para poder conocernos y entender por qué actuamos como actuamos y por qué nos sentimos más tristes o ansiosos necesitamos realizar una actividad muy importante: el autorregistro.