Trastornos de Ansiedad

18-11-2019

El trastorno de Ansiedad es uno de los problemas más frecuentes en la sociedad actual. En la mayoría de los casos la ansiedad –que al progresar puede convertirse en un trastorno de ansiedad– tienen un origen adaptativo, como otras emociones, pero cuando son muy intensas pueden aparecer las complicaciones, cómo el ataque de ansiedad.

 

En el trastorno de ansiedad hay muchos factores que están en su origen y mantenimiento, pero tiene solución, sólo necesitamos el conocimiento y el entrenamiento adecuado.

 

Algunos de los problemas más frecuentes son: los ataques de ansiedad o ataques de pánico, el trastorno de ansiedad generalizada o la ansiedad social (fobia social) entre otros.

 

Los trastornos de Ansiedad engloban aspectos cognitivos, no placenteros, de tensión, aprensión, aspectos fisiológicos y aspectos motores. Estos son algunos de los síntomas más evidentes de la ansiedad:

 

Emocionales: Sentimientos de aprensión o terror. Sentimientos de tensión y nerviosismo. Inquietud o irritabilidad. Accesos de llanto o risa nerviosa. Anticipar lo peor y estar alerta en busca de signos de peligro.

Físicos: Latidos fuertes o acelerados y falta de aliento. Opresión o malestar en el pecho. Sudoración, temblores y tics. Dolor de cabeza, fatiga e insomnio. Molestias estomacales, micción frecuente o diarrea. Disminución del impulso o la respuesta sexual.

Mentales o cognitivos: Inestabilidad, mareo, embotamiento. Sensación de irrealidad. Baja productividad. Falta de memoria. Confusión. Miedo a morir, perder el control o volverse loco.

De conducta: Huir o evitar. Comer o fumar en exceso. Hacer movimientos repetitivos sin finalidad concreta.

 

La mayoría de nosotros hemos sufrido algún síntoma de ansiedad a lo largo de la vida. Presentarse a un examen con el "estómago cerrado", no poder dormir por la noche por culpa de un tema que no podemos dejar de pensar, o sentir taquicardias y falta de aire ante una entrevista de trabajo. 

El problema viene cuando todos estos síntomas se unen en un cuadro que empieza a presentarse sin desencadenante o razón aparente, y que, además, se repite a lo largo del tiempo. Es entonces cuando empezamos a tener miedo de perder el control o a volvernos locos, o cuando vamos examinando constantemente nuestras reacciones corporales, a la espera de la temida crisis. 

 

¿Te preocupas demasiado por tu familia o tu salud? ¿Te generan una ansiedad que puede durarte meses y llega a interferir en tu vida personal? Toma las riendas de tus emociones. Si te sientes identificado con estas sensaciones, o pensamientos es posible que estés sufriendo un Trastorno de Ansiedad.