Tratamientos psicológicos habituales para la ansiedad y el estrés

26-03-2020

 

Los trastornos de ansiedad son un grupo variado de afecciones que tienen en común la sensación de ansiedad. Se englobarían aquí, por ejemplo, la agorafobia, el trastorno generalizado de ansiedad, los ataques de pánico, el estrés postraumático, el trastorno obsesivo compulsivo.

 

Los Psicólogos Clínicos estamos altamente cualificados para tratar con éxito   los posibles trastornos de ansiedad existentes, mediante técnicas basadas en la evidencia, como La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) que entre otras cosas, ayuda a las personas a identificar y afrontar con éxito los distintos factores que contribuyen a su ansiedad.

 

Como señala la American Psychological Association (APA) en un artículo reciente sobre el tema, con la Psicoterapia adecuada la gran mayoría de las personas con trastornos de ansiedad son capaces de reducir o eliminar sus síntomas y volver a su funcionamiento normal tras varios meses de tratamiento.

 

El tratamiento incluirá tanto información sobre el problema, como técnicas de relajación, terapia cognitiva y técnicas conductuales, aunque la combinación de ingredientes siempre será ajustada a cada caso individual.

 

La información es fundamental, la gran mayoría de las personas que ha sufrido ataques de ansiedad ha pasado en algún momento por servicios de urgencias médicas al pensar que sus síntomas indicaban un grave problema de salud. Las personas que no hacen una interpretación tan catastrofista de su crisis, y simplemente la entienden como alta ansiedad, tienen de hecho muchas probabilidades de quedarse en uno o varios ataques aislados y no desarrollar un trastorno de pánico.

 

La relajación y respiración profunda sirven para reducir la alta activación y la respiración rápida y superficial (hiperventilación) que favorece la ansiedad.

 

La terapia cognitiva ayuda a entender y modificar el modo en que nuestros pensamientos alimentan la ansiedad.

 

Las técnicas centradas en los comportamientos consiguen que la persona se enfrente gradualmente a las situaciones que le producen ansiedad sin evitarlas.

 

Otras técnicas como la Aceptación, en la Exposición y en la Desensibilización Sistemática también han mostrado su eficacia.

 

Todas estas técnicas usadas en su conjunto, pretenden combatir las tres dimensiones en las que se manifiestan los principales síntomas de la ansiedad:

 

  • El componente cognitivo: Los pensamientos automáticos  son esquemas automatizados que se mantienen exclusivamente por su característica de ser inconscientes y basta hacerlos explícitos para que se desactiven; pero por desgracia no todos los pensamientos automáticos que queremos cambiar son ilógicos y, aunque lo fuesen, muchas veces somos conscientes de que no tienen sentido, pero no por ello desaparecen.
  • Las sensaciones físicas concretas, por ejemplo presión en el pecho, tensión en manos o piernas, bola en el estómago, nudo en la garganta, etc.
  • Sensaciones emocionales negativas también con un cierto componente físico, que se encarnan en el cuerpo, pero de una forma más indefinida, más difusa y más general como un malestar, general preocupación excesiva, angustia, infelicidad, inquietud, nerviosismo etc.